El mercado de Salé (Marruecos)


Una vez un gran amigo y gran fotógrafo me  confesó su debilidad por los mercados. Según me contaron de él, su tiempo libre  lo pasaba haciendo fotos en el mercado de su ciudad en México. Imagino que aparte de por ser hombre de buen comer, para él el mercado significaba el punto idóneo para encontrar colores, texturas y gente a la que retratar. En mi corta experiencia mercantil, uno de los mejores mercados que encontré fue el de Salé en Marruecos. Todo el mundo sabe que en este país los mercados son especiales, pero este tiene algo que lo hace diferente al resto. Intentaré explicar porque:

Salé surgió de una factoría romana. La ciudad como tal se fundó en el siglo X cuando una tribu Bereber la proclamó su capital. Su situación estratégica en la ruta Fez, Marrakech y su puerto que servía como intercambio marítimo con Europa, hicieron importante la ciudad.

Al otro lado del río se formo la nueva Salé, conocida como Rabat, hoy capital de Marruecos. Curiosamente  también ayudo a su esplendor la llegada  de varios miles de Moriscos que llegaron a ambas ciudades como refugiados tras su expulsión de España.

El tiempo y la evolución a hecho que sea Rabat la capital  y Salé una pequeña ciudad típica marroquí “sin importancia”. Pero es eso justo lo que la hace tan especial. Esta no llama la atención de los turistas, pero eso no quita que no sea bonita, acogedora y lo mas importante tradicional y por tanto real,  y no adaptada para nosotros los giris.

Cuando paseas por el mercado con la cámara, la gente se muestra muy receptiva hacia el aparato, no se asusta, todo lo contrario. Sonríen, muestran su curiosidad por el resultado y quieren ver sus caras, después te dan las gracias y se despiden.

Se supone que a la mujer musulmana, por su cultura, no esta permitido tomarle fotos sin permiso, pero fue aquí en Salé donde cambió mi idea, cuando vi que en un puesto de crepes, las señoras que trabajaban en la tienda se iban cambiado para darle la vuelta al crep porque querían salir en la foto.

Después de visitar la medina, ver el ciber donde los niños juegan al FIFA, al sastre y al barbero, nos despedimos de la encantadora Salé con un delicioso te de menta fresca.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s